Aspectos a considerar del método de vibrado

El vibrado puede realizarse de dos formas: externo o interno. Ambos métodos permiten un mejor compactado de forma apropiada manteniendo denso al concreto, durable y resistente, obteniendo mejor acabado al retirar las cimbras.


Vibrado externo: pueden ser por cimbra, mesa vibratoria, o vibradores de superficie, que se operan de forma eléctrica o neumática. El primer reglado nivela el concreto burdo y lo compacta. El segundo reglado nivela y compacta más el concreto. Se recomienda tener una pequeña cantidad siempre para evitar se formen huecos en la superficie.


Vibrado interno: se hace con un vibrador mecánico, que se sumerge en el concreto y lo vibra desde el interior. Es recomendable sumergir el vibrador rápidamente en el concreto y después sacarlo de manera lenta, ya que así es menos probable que queden huecos.


Para lograr la efectividad de este método es necesaria la planeación previa de la obra, tomando en cuenta la preparación de cimbras, colocación del acero de refuerzo, mano de obra suficiente y capacitada, iluminación del área, selección y distribución del equipo a utilizar, oportuna provisión de materiales y contar con equipo de comunicación.


Nunca se debe extender el concreto con el vibrador ya que puede provocar segregación, en todo caso, debe usarse una pala.

Es preferible vibrar el concreto en exceso que hacerlo de manera insuficiente. Nunca se debe tocar la cara de la cimbra, ya que puede dañarse y el concreto se saldría de su lugar.